Rusia, octubre de 1917. Los bolcheviques toman el poder. Rusia y el mundo nunca volverán a ser los mismos. Cinco meses después del triunfo de la revolución, los nuevos gobernantes nombraron a algunos artistas como Kazimir Malévich, Vasili Kandinski, Vladímir Tatlin o Marc Chagall para ocupar importantes puestos en el recién creado Comisariado del Pueblo para la Instrucción Pública. Estos «vanguardistas» pretendían transformar calles y plazas, la educación y, en última instancia, a las propias personas: hicieron museos de arte moderno por todo el país, enviaron sus obras radicales hasta las regiones más remotas y reformaron con rigor las academias de arte, desarrollando nuevos sistemas pedagógicos que influirían en la Bauhaus y otras grandes instituciones artísticas. Sin embargo, su intento de llevar «el arte a la vida» no acababa de cuadrar con la interpretación bolchevique de una cultura revolucionaria, lo que hizo que no tardase mucho en resquebrajarse la confianza entre ambos. A consecuencia de ello, algunos emigraron, mientras que otros trataron de adaptarse a las demandas del nuevo sistema y de conserv
| Dimensiones | 2,80 × 17,00 × 24,00 cm |
|---|---|
| Idioma | SPA |
| Editorial | AKAL |
| Año Edición | 2023 |
| Colección | SIN COLECCION |
| Temas | 1DVUA;3JJ;ACX;GTG;HBLW;HBTV4; |
| Encuadernación | RUSTICA |
| Páginas | 512 |
| ISBN | 9788446053989 |
| Autor |
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